Beintza-Labaien
El refugio de los embalses y la memoria del agua
El refugio de los embalses y la memoria del agua
En lo más profundo de Malerreka, donde el verde se vuelve más intenso, se encuentra Beintza-Labaien. Este municipio, formado por dos núcleos hermanos que habitan la ladera a escasos metros de distancia, manifiesta la fisonomía de la montaña navarra a 450 metros de altitud.
Rodeado de cumbres que miran hacia Ultzama y Basaburua, en este territorio se custodian los Embalses de Leurtza, un espacio donde la presencia del agua y el bosque definen el carácter de la zona. Aquí, la historia que se remonta al siglo XII convive con un patrimonio que muestra la vida cotidiana de antaño, permitiendo que el tiempo transcurra bajo el ritmo de la materia y la naturaleza.
Este municipio se caracteriza por su estructura dual: Beintza y Labaien. Aunque ambos barrios comparten la gestión desde el ayuntamiento situado en Labaien, cada uno preserva una identidad ligada a su relieve. La crónica del lugar es notable; en 1192, el rey Sancho VI el Sabio otorgó fueros a Labaien, consolidando su presencia en la comarca.
Con una superficie de 28,13 km², el territorio deslinda con pueblos como Zubieta, Ituren o Urrotz. Este es un territorio de relieve privilegiado, donde el silencio solo se rompe por el sonido de las regatas y el murmullo de los bosques de hayas que custodian el valle.
El patrimonio del municipio se descubre en el rastro de sus piedras y en el uso histórico de sus recursos hídricos, donde la herencia del pasado habita en el presente.
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