En el corazón del valle de Basaburua Menor, a 525 metros de altitud, el relieve de Ezkurra se manifiesta como una divisoria de aguas custodiada por cumbres. Aquí la materia del paisaje es la cuna donde nacen los ríos Ezkurra y Urumea, marcando un territorio de presencia forestal y memoria industrial. La historia de ferrerías y antiguos señoríos habita en la solidez de los muros y en el silencio de sus rutas megalíticas, reflejando el carácter de Baztan-Bidasoa sin necesidad de artificios.
Información general de Ezkurra
La crónica de este lugar se reconoce en el rastro prehistórico de sus alrededores y en documentos que citan su nombre ya en 1197. Este es un territorio que, tras haber sido capital administrativa del valle de Beintza-Labaien, se constituyó como municipio independiente en 1846. La actividad textil y ferrona del siglo XIX permanece integrada en la herencia de la comarca, donde la agricultura y la ganadería siguen definiendo los usos del entorno y el paisaje de Baztan-Bidasoa.
¿Qué ver en Ezkurra?
Ezkurra permite observar la coexistencia entre la vida rutinaria y los vestigios de un pasado feudal y espiritual.
- Iglesia de la Asunción: Situada en el punto más alto del pueblo, esta iglesia de estilo gótico-renacentista tiene la particularidad de tener una estructura interna realizada completamente en madera. En su entrada se encuentra el antiguo "zimitterio", un espacio que conserva la memoria de los antiguos enterramientos de la localidad.
- Nacedero de los ríos Ezkurra y Urumea: El relieve del puerto de Ezkurra marca el inicio de dos de los ríos principales de la vertiente cantábrica. Mientras el río Ezkurra fluye hacia el este para dar vida a Malerreka, el Urumea busca su camino hacia el Cantábrico, definiendo la fisonomía fluvial de estas montañas.
- Casa Palacio Hamarrendegia: Este antiguo palacio de cabo de armería permanece como registro del poder señorial que cobraba los diezmos de la cosecha. Su presencia narra crónicas feudales que forman parte de la identidad de Baztan-Bidasoa, manifestándose hoy como un elemento integrado en la trama urbana de la localidad.
- Entorno Megalítico: Los montes que rodean Ezkurra están salpicados de dólmenes y vestigios prehistóricos que permiten realizar rutas de senderismo combinando el ejercicio físico con la arqueología en un entorno virgen.