Donamaria
La elegancia de la torre y el sosiego de los prados
La elegancia de la torre y el sosiego de los prados
Bajo la mirada de la torre que habita el relieve, los prados se extienden entre los núcleos de Donamaria y Gaztelu. El paisaje se manifiesta en los barrios de Askarraga, Artze e Igurin, donde la arquitectura defensiva medieval de la Torre Jauregia convive con la vida de los conventos y la memoria de la emigración hacia tierras lejanas. En este rincón de Baztan-Bidasoa, el territorio se muestra sin necesidad de adjetivos, permitiendo que intuyas el ritmo de una cultura que permanece ligada a su fisonomía de montaña.
Este municipio mantiene una identidad histórica vinculada a su relieve. Hasta 1845, formó parte del valle de Ibargoiara antes de constituirse como ayuntamiento independiente con capitalidad en el núcleo de Donamaria.
Su ubicación es privilegiada para los amantes de la naturaleza, limitando al norte con Doneztebe/Santesteban y al este con Bertizarana y el valle de Baztan. Al sur, las montañas sirven de frontera natural con Ultzama, convirtiendo a Donamaria en un punto de paso lleno de encanto en la ruta por Baztan-Bidasoa.
El patrimonio de Donamaria es una lección de historia escrita en piedra y madera.
Donamaria se encuentra en el noroeste de Navarra, en la comarca de Malerreka. Está estratégicamente situado entre Doneztebe/Santesteban y el valle de la Ultzama, lindando directamente con el valle de Baztan.
Donamaria cuenta con unos 434 habitantes repartidos entre sus dos núcleos principales (Donamaria y Gaztelu) y sus diversos barrios y caseríos.
Las fiestas de Donamaria se celebran a mediados de agosto, concretamente del 14 al 18 de agosto. Además, a principios del mismo mes se celebran las fiestas propias del barrio de Gaztelu en honor a Santo Domingo.
Piedra viva
En línea