Etxalar
La esencia de la arquitectura popular navarra
La esencia de la arquitectura popular navarra
Las calles conservan una arquitectura popular de sillería que ha integrado el paso de los siglos en la rutina de la villa. En este relieve de Bortziriak, el contraste entre la piedra roja y la cal de las fachadas señala la identidad de un caserío que habita entre el río Tximista y los montes que nos rodean.
Aquí, el territorio se manifiesta en la solidez de sus casas solariegas y en senderos que registran relatos antiguos, permitiendo que la atmósfera de la montaña navarra se muestre a través de un ritmo lento.
En los 47,05 km² que ocupa Etxalar, la vida transcurre a un ritmo pausado para sus 804 habitantes. Esta villa es el nexo de unión entre el valle de Baztan y el resto de Bortziriak, limitando también con los vecinos de Sara, al otro lado de la muga.
Aquí, la identidad está profundamente ligada a la tierra y a sus tradiciones ancestrales. Este lugar permite disfrutar de las antiguas ferrerías y la histórica casa torre Gaztelu, que fue armería del Reyno de Navarra en la Edad Media. Conservando estos maravillosos lugares, Etxalar ha sabido mantener su orgullo y cultura intactos. Pasear por sus calles es hacerlo por un museo vivo, donde la piedra roja y el blanco de las fachadas contrastan con el verde infinito de los bosques que le custodian.
El patrimonio de la villa permite observar ritos que han permanecido vigentes y estructuras que narran la historia de la frontera.
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