ZEC Aralar
Montaña que se revela entre luces y sombras
En esta Zona Especial de Conservación (ZEC) de Aralar el paisaje se abre entre hayedos profundos y cumbres calizas en los que la roca dibuja un relieve lleno de grietas, simas y silencios. Aquí, la atmósfera oscila entre la densidad verde de enclaves como Putxerri y la rotundidad de los cortados de las Malloak, donde las aves encuentran refugio. Es un entorno que invita a mirar sin prisa, donde la huella del pastoreo, el agua y la montaña forman un paisaje que se descubre poco a poco.
ZEC Aralar información general
Esta zona se sitúa en la comarca de la Sakana y forma parte de la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación. Se trata de un espacio de gran valor ecológico y paisajístico, donde predominan los bosques naturales, especialmente hayedos y robledales con ejemplares de gran madurez y relevancia para la biodiversidad.
El relieve está marcado por un importante sistema kárstico, con numerosas cavidades subterráneas y una red hídrica asociada. Este entorno desempeña un papel clave como corredor ecológico, facilitando el movimiento de fauna entre distintas sierras. Entre las especies presentes destacan aves como el quebrantahuesos, el pico mediano o el pito negro, así como anfibios como la rana ágil y el tritón alpino.
¿Cómo llegar a ZEC Aralar?
El acceso a la ZEC de Aralar se realiza principalmente a través del corredor de la Sakana, que conecta Pamplona con el noroeste de Navarra.
- Acceso principal: Se puede llegar desde localidades situadas en la base de la sierra, como Lakuntza, Arbizu o Etxarri-Aranatz.
- Vías de comunicación: La zona está delimitada en su vertiente sur por infraestructuras como la autovía A-10, carreteras comarcales y la línea de ferrocarril.
¿Qué hacer en ZEC Aralar?
Este espacio permite combinar naturaleza, conocimiento y ocio respetuoso en un entorno bien conservado.
- Observación de aves: Los cortados y zonas altas son adecuados para avistar especies como el buitre leonado, el águila real o el alimoche.
- Senderismo y uso recreativo: Existen áreas y recorridos habilitados que permiten disfrutar del entorno sin afectar a su conservación.
- Interés geológico: El sistema kárstico, con simas y nacederos, constituye uno de los elementos más singulares del paisaje.
- Educación ambiental: La diversidad de hábitats convierte la zona en un lugar adecuado para la interpretación y el estudio de la naturaleza.
- Flora destacada: Se pueden encontrar especies singulares y formaciones poco comunes, como tejedas y bosques maduros bien conservados.