La Selva de Irati
Bajo la bóveda verde del Pirineo
La Selva de Irati despliega un paisaje compacto, donde hayas y abetos forman una cubierta continua que apenas deja pasar la luz. El suelo, cubierto de hojas y musgo, marca el ritmo del bosque junto al sonido constante de las regatas que atraviesan el terreno. Este entorno conserva una estabilidad poco habitual, fruto de la relación prolongada entre el medio natural y los valles de Salazar y Aezkoa, que han mantenido su equilibrio durante siglos.
Información general de La Selva de Irati
Ubicada en el Pirineo navarro, la Selva de Irati constituye uno de los mayores hayedo-abetales de Europa. Con una superficie de más de 17.000 hectáreas, se trata de un bosque que ha sido aprovechado históricamente sin perder su capacidad de regeneración y que pertenece a la Zona de Especial Protección de Avifauna.
En su interior se encuentran tres zonas protegidas: las reservas naturales de Mendilatz y Tristuibartea, y la reserva integral de Lizardoia. Estos espacios albergan especies como el pico dorsiblanco y el pito negro, además de mamíferos como ciervos, corzos y jabalíes. El territorio se distribuye entre los valles navarros de Aezkoa y Salazar, y se extiende hacia el lado francés en áreas como Cize y Soule.
¿Cómo llegar a la Selva de Irati?
El acceso principal a la Selva de Irati se realiza por dos puntos:
- Desde el Valle de Salazar (Ochagavía): El tránsito se realiza tomando el desvío NA-2012 que asciende hasta el Centro de acogida Casas de Irati, situado tras recorrer 23 kilómetros desde la villa.
- Desde el Valle de Aezkoa (Orbaizeta): El acceso se sitúa a escasos 8 minutos del pueblo de Orbaizeta, alcanzando el punto de información de Arrazola o los aparcamientos situados junto a la presa del embalse de Irabia.
En ambos accesos se registra el cobro de una tasa de mantenimiento durante las temporadas de mayor afluencia, destinada a la preservación de la materia natural del entorno.
¿Qué hacer en la Selva de Irati?
La Selva de Irati ofrece distintas formas de recorrer el territorio, combinando actividad física y contacto con el entorno natural.
- Senderismo: Un espacio para registrar rutas como la Cascada del Cubo, el Bosque de Zabaleta o el sendero de Lizardoia, donde se puede habitar el corazón de la reserva.
- BTT: El Espacio BTT Irati pone a disposición un relieve de más de 400 kilómetros ciclables repartidos en 16 pistas que conectan los valles de Salazar y Aezkoa con la vertiente francesa.
- Deportes de Nieve: En el Centro de montaña Irati-Abodi se registra el pulso del invierno a través de pistas para esquí de fondo y recorridos para raquetas de nieve que atraviesan paisajes de gran valor geológico.
- Observación de Fauna: Un territorio de observación privilegiado para registrar la presencia de grandes rapaces como el quebrantahuesos o el águila real.
- Gastronomía: La vida rutinaria se traslada a la mesa en los valles vecinos para degustar la materia local: migas de pastor, hongos, trucha a la navarra y guisos de caza.