Panorámica del valle de Araitz desde el Observatorio del Cable de las Malloas con bosque de roble en primer plano y cortados calizos al fondo.

Observatorio del Cable de las Malloas

Aquí, donde el aire aún parece guardar el susurro de los fardos descendiendo y el relieve calizo de las Malloas proyecta su sombra sobre el valle de Araitz, el tiempo simplemente acontece. En el Observatorio del Cable de las Malloas se percibe el eco del pastoreo y el silencio de las crestas que un día quedaron unidas a los caseríos por tensos hilos de acero. Es un territorio de observación y memoria, donde la calidez de la madera y la huella de un oficio singular conviven en una armonía pausada, permitiendo que la identidad de la tierra y el pulso de la vida cotidiana emerjan sin prisa.

Observatorio del Cable de las Malloas información general

Se registra como un pequeño centro de interpretación y mirador, una estructura abierta que custodia la historia del transporte aéreo de hierba en el Valle de Araitz. Su identidad se asienta en el paraje de Zezelain, habitando una construcción ecológica realizada con materiales tradicionales y naturales como la madera.

Su cronología registra un periodo fundamental entre 1920 y 1970, cuando la necesidad de alimentar al ganado impulsó la instalación de una red de cables —tirolinas— para bajar el forraje desde las altas campas de las Malloas. En su interior, la materia del conocimiento se organiza en cinco paneles interpretativos con textos breves y códigos QR que permiten registrar la biodiversidad del entorno, los modos de vida tradicionales, el pastoreo y el funcionamiento de este ingenio técnico. Forma parte de un proyecto de puesta en valor del patrimonio etnográfico gestionado por el Ayuntamiento de Araitz y la asociación Araizko Zaporeak.

¿Cómo llegar al Observatorio del Cable de las Malloas?

El tránsito hacia su relieve se registra de forma pausada a través de un camino que parte del núcleo de Gaintza.

  • Punto de partida: El acceso se inicia en la plaza de la localidad de Gaintza.
  • Recorrido: El ascenso se realiza por una pista de cemento de 1,5 kilómetros, salvando un desnivel de 150 metros hasta alcanzar el paraje de Zezelain.
  • Referencia: Se sitúa a aproximadamente un kilómetro sobre el casco urbano de Gaintza, en el mismo lugar donde se ha recuperado uno de los cables antiguos.

¿Qué hacer en el Observatorio del Cable de las Malloas?

Este lugar revela la unión entre la memoria del campo y la verticalidad del paisaje de Aralar.

  • Habitar el mirador: Un espacio para la observación autónoma de las Malloas, permitiendo registrar la fragilidad de los ecosistemas y la potencia del paisaje kárstico.
  • Interpretación de la memoria: Un territorio para descubrir mediante paneles y recursos digitales los aprovechamientos tradicionales como la calera, la tejera y los antiguos caminos.
  • Kablearen Eguna (Día del Cable): Cada mes de septiembre, la vida rutinaria se transforma para recrear el corte manual de hierba con guadaña y su transporte por cable.
  • Observación de avifauna: Su relieve es hogar de una colonia de buitres, cuya actividad puede ser registrada desde este punto privilegiado.
  • Inmersión en la cultura local: Un espacio donde el euskera se registra como el alma de la comunicación y la identidad del valle.

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Destino
Araitz

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